Mentoría que apoya tanto su negocio como su vida
- 24 feb
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Actualizado: 26 feb

Nombre: Diana Patricia Castro Casquete
Edad: 52 años
Ubicación: Buenaventura, Colombia
Fecha de entrevista: December 2025
Con la ayuda de su mentoría, Diana ganó una amiga de vida y pudo organizar más su emprendimiento de dulces típicos y canastas de regalos.
“Es una experiencia increíble y bonita, conoces gente de diferentes países y ciudades.”
Aprendí muchas cosas de mis compañeras en Club Emprendo y de las mentorías. Nos reuníamos con la mentora los miércoles y viernes; se suponía que era una hora, pero se volvía en tres o cuatro horas hablando de las mentorías y de cómo nos iba en el emprendimiento.
Yo quedé muy contenta. Es una experiencia increíble y bonita, conoces gente de diferentes países y ciudades. Nos apoyamos y todavía seguimos en contacto por redes sociales. Cuando una tiene un bajón, se comunica con las compañeras y ellas te dan ánimo: “Tranquila, no desfallezca, hágale”. Las mentoras, como Natalia, son excelentes.
“La mentoría del Club Emprendo es diferente a otras, porque se enfocan en el emprendedor como persona.”
Preguntan por la familia, la salud, cómo nos está yendo, cosas que en otras mentorías no preguntan.
A mí me gustó mucho. Yo quedé muy contenta. Si aparece otra oportunidad, yo me meto, porque me gustó. La segunda vez que intenté quedé y ese día no lo podía creer.
Comienzo del negocio:
Mi emprendimiento se llama Variedades Takami. Hacemos anchetas, decoraciones y dulces tradicionales del Pacífico, como cocadas, candy y cabello de ángel, todos a base de coco y de diferentes sabores. A la gente le fascinan porque son diferentes. Yo donde voy cargo mis artículos en el bolso; donde me inviten, ahí muestro mi trabajo, porque me siento muy orgullosa de Variedades Takami.

El emprendimiento tiene siete años funcionando. Empezamos en la pandemia, porque yo tenía una tienda escolar y la cerraron, entonces nos tocó reinventarnos. Mi abuela Maruja, que en paz descanse, nos enseñó a hacer los dulces y eso se volvió una entrada increíble. El nombre Takami es muy especial, es el nombre de mis hijos, de mi mamá y también el nombre de mi mascota. A la gente le llama la atención y siempre pregunta por qué Takami.
Uno de los grandes obstáculos para los emprendedores es que, si no tienes un padrino, no quedas en las convocatorias. Eso me ha pasado varias veces. Uno va a socializaciones, cumple con todo, y al final escogen personas que ni siquiera asistieron. Duele, porque uno le mete amor y pasión al emprendimiento. Incluso me pasó con una convocatoria donde mi plan de negocios terminó siendo presentado por otra persona.
Por eso yo creo mucho en la capacitación. Si uno no se capacita, no sabe manejar el negocio. A mí me gusta que primero capaciten para uno saber cómo manejar una ayuda. Por eso me inscribí en la capacitación del Club Emprendo. La primera vez no quedé, pero volví a intentarlo y cuando me avisaron que sí había quedado, yo no lo podía creer.
A los emprendedores muchas veces nos toca comprar nuestros propios insumos, porque casi nadie da facilidades de pago. Por eso es tan importante el apoyo, la capacitación y las oportunidades reales para quienes estamos emprendiendo.
Impacto de una mentoría:
El apoyo de Natalia fue fundamental. En esos días estábamos en mentorías y falleció mi papá, de la noche a la mañana. Mi papá fue un gran apoyo, dándome mucha voz de aliento. Yo lo había enviado a otra ciudad para que lo atendieran mejor y a los dos días falleció. Natalia todos los días me escribía: “¿Cómo estás?, ¿cómo te va?, Diana no desfallezca, aquí estamos”.
Las mentorías son muy buenas. Yo no les cambiaría nada, porque se enfocan en la persona. No solo en el emprendimiento, sino en el emprendedor como persona: cómo estás de salud, cómo está tu familia. Había cápsulas sobre la familia y la religión. Yo le decía a Natalia que era la primera mentoría en la que se ocupaban de Diana como persona, no solo de Variedades Takami. Lo único que cambiaría es que fuera un poquito más larga, porque fue muy corta.

Con Natalia hicimos metas. Yo le decía que no me había hecho el chequeo anual de salud y quedamos en que tenía que sacar la cita. También, en la parte religiosa, yo siempre lo dejaba de último. Con ella me propuse que lo primero al levantarme fuera rezar el rosario, escuchar la misa y a las tres hacer la pausa para la coronilla. Todo eso se ha ido regulando.
También me ayudó a ordenar los cuadernos de las cuentas, porque tenía mucho desorden. Natalia me decía: “Tienes que tener todo bien organizado para saber qué estás haciendo”. Yo anotaba, pero no llevaba orden. Ella me decía: “No puedes dejar de anotar nada, ni una banana”. Siempre me preguntaba cómo iba con los cuadernos. Fue una muy buena mentora. La recomiendo.
Cómo ha crecido:
Sí, mi negocio ha crecido porque ahora sé qué está saliendo y qué está entrando. Yo tenía un sueldo, pero también tenía mucho desorden. Se supone que yo sacaba solo mi sueldo, pero ahora me doy cuenta de que estaba sacando más.
Con Natalia empecé a organizar todo. Ella siempre me recordaba: “Diana, tienes que organizarte”. Como a mí me cuesta el Excel, ella me dijo que hiciera un orden de cuadernos. Entonces ahora tengo el cuaderno de lo que saco, el cuaderno de lo que compro y el cuaderno de lo que entra.
Antes llevaba las cuentas, pero con mucho desorden. Ahorita ya se ve todo más organizado y eso se nota en el negocio.
Consejos para otros mujeres:
Que se unan, porque a mí me ayudó mucho. Las mentoras no llegan a regañar; la mía, por ejemplo, estaba pendiente de mí como emprendedora y como mujer, en todos los sentidos. Se preocupaba por mi emprendimiento, pero también por mi familia: “¿Cómo están tus hijos? ¿Cómo está tu mamá?”
Yo les recomiendo que se unan al Club Emprendo y hagan este curso, porque es divino. Tuve una experiencia hermosa y sé que toda mujer que entre, entra de una forma y sale de otra, como una persona nueva. Si tienen la oportunidad, participen en las mentorías. Adelante, saquen el espacio para ustedes como mujeres y para su emprendimiento. Es una oportunidad increíble que no deben dejar pasar.
Mensaje para los donantes:
El mensaje sería que por favor no dejen de apoyarnos, porque no todas las personas tienen la voluntad de apoyar a un emprendedor. Son poquitas las fundaciones que apoyan con el corazón. El Club Emprendo da la oportunidad a personas que ni siquiera conocen, de diferentes países y ciudades.
Yo, como Diana Patricia, emprendedora de Buenaventura, les diría que sigan apoyando a muchas emprendedoras que no saben cómo manejar su negocio. Con estas mentorías aprenden a manejar bien su emprendimiento y a cuidarse, porque a veces descuidamos la salud y la familia, por el emprendimiento. Todo debe tener un espacio, como me decía Natalia.
Que no dejen de apoyarnos, porque son labores lindas, y sé que el Señor les devolverá triplicado lo que hacen para que nuestros emprendimientos sigan adelante y no se queden estancados.
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