El trampolín de Club Emprendo que hizo posible su sueño
- 24 feb
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Actualizado: 26 feb

Nombre: Adriana Patricia Revelo Jurado
Edad: 62 años
Ubicación: Pereira Risaralda, Colombia
Fecha de entrevista: December 2025
Adriana tiene un emprendimiento de libritos sensoriales para niños. Ella obtuvo fondos con Club Emprendo en 2024 para comprar una máquina y en 2025 ella fue emprendedora en el programa de mentorías. Ella obtuvo confianza gracias a estas mentorías y la ayudó a valorar su producto y animarse a ir a ferias. Ahora vende todos sus productos en las ferias.
“Para mí Club Emprendo ha sido el trampolín para mi negocio.”
Al principio con los cursos que hacíamos fue a veces complicado, como que la disciplina. Pero eso nos sirvió, por lo menos a mí me sirvió para organizarme en muchas cosas que yo no tenía. Pasó ese proceso que fue largo también y fue la mentoría como tal. Pero aun antes de eso, fue el regalo más grande que yo tuve que me dieron la posibilidad de adquirir a través de la donación económica cuando pude comprar mi máquina.
Comienzo del negocio:
Antes yo tenía una máquina de juguete y con esa máquina empecé este emprendimiento. Hoy ya tengo mi máquina, la amo con todo mi corazón y ha sido una experiencia muy grande. Después vino la mentoría, y como emprendedora se presentan muchas situaciones: la inseguridad, no llevar en orden las finanzas, la parte de las redes sociales.
Todo eso nos ayudó a tener confianza en nosotras mismas y eso me ha ayudado a emprender. He participado en ferias a nivel local, en la alcaldía y en ferias empresariales. La gente se motiva mucho y ahora me piden más. Si antes me demoraba 20 días para hacer un libro porque tenía una máquina chiquita, ahora en tres días ya lo tengo listo.

Estoy en proceso de comprar la máquina Cameo, una cortadora textil, para poder sacar los diseños directamente. Antes tenía que pagar para que me hicieran algunas partes, ahora con la máquina ya lo puedo hacer. También quiero comprar la máquina de ojaletes, porque todo eso es adquirir con esfuerzo y con trabajo.
Muchas gracias a Club Emprendo, los amo con todo mi corazón. Fueron los que me dieron el empujón, porque yo estaba muy quedada, como que sí, como que no. Ahora no. Si ustedes ven mi taller, hay botones, telas, de todo. Todo lo hago acá en la sala, porque aquí es donde tengo mi negocio.
Yo soy psicopedagoga y también dicto clases, entonces a veces combino la parte de educación con lo mío, con lo que yo hago.
"En la mentoría aprendí a devolver eso, a entender los activos, los pasivos y a llevar un orden en las cuentas."
Impacto de una mentoría:
Yo tenía mucho temor de lanzarme en una feria y promover mi producto. No le daba el valor que era, aunque todo el mundo me decía: “Esto es una hermosura, es una belleza”. En la alcaldía me decían: “Patty, este producto es una cosa hermosa”. Pero había timidez y también desorganización.
Yo vendía, pero no entendía que lo que yo venda de mi negocio es de mi negocio. Uno decía: “Me falta para pagar la luz”, y lo usaba, pero eso es como si yo misma me estuviera robando. En la mentoría aprendí a devolver eso, a entender los activos, los pasivos y a llevar un orden en las cuentas.
Aprendí la parte financiera, la parte de marketing y el cliente objetivo. Antes uno publicaba sin saber a quién quería llegar, y no lo tenía claro. Cuando uno determina a qué persona le va a llegar, las ventas se incrementan.
También aprendí sobre la seguridad, sobre conocer muy bien el producto para poder ofrecerlo, la amabilidad con la que uno tiene que llegar y estrategias de venta: cómo vender sin decir el precio. Eso era lo que me hacía falta.
Cómo ha crecido:
Mi negocio ha crecido mucho. Tengo muchos pedidos y ahorita estoy elaborando para diciembre, para los regalos de Navidad. Todo lo que llevo a las ferias se acaba, es como pan caliente, lo que quiere decir que el producto ha tenido una muy buena acogida.
“Ha sido una experiencia muy bonita y gratificante, de mucho aprendizaje y muchos retos.”
Esos retos lo invitan a uno a seguir alcanzando más, a superar las dificultades y a seguir en el proyecto.
Con la ayuda de Dios, el próximo año quiero programarme desde ya. Mi objetivo es participar en la Feria del Libro, acá en Pereira y también en Bogotá, y lanzarme con una buena cantidad de productos para ver cómo me va.
"Es un apoyo inmenso a las emprendedoras. Yo solo puedo decir gracias, gracias, gracias"
Consejos para otros mujeres:
Yo les diría que es la mejor manera de aprender, no solo al principio como emprendedora, sino en el proceso y después. Si el próximo año Club Emprendo me dice que hay un curso, yo me meto, porque todo lo que he aprendido me ha servido y me sigue sirviendo.
“Como emprendedoras, esta ha sido la mejor oportunidad para crecer. Club Emprendo nos ha ayudado y nos ha dado ese empujoncito, y en algunos momentos han sido muy estrictos: “Te faltó tal cosa”. Uno vuelve y lo hace, y aprende.”
Yo terminé la universidad hace 40 años y cuando hice los primeros cursos me sentía como en la universidad, a veces frustrada, volviendo a repetir y queriendo entender mejor.
Es un apoyo inmenso a las emprendedoras. Yo solo puedo decir gracias, gracias, gracias, y no me suelten. Ojalá el próximo año pueda ser parte de las mentoras, porque tengo mucho que contar y mucho que enseñar desde mi experiencia.
El mensaje para una emprendedora es: si les llega esta invitación, acéptenla. Acepten el reto de estudiar, no importa la edad. Cada módulo, cada evaluación y cada reto se puede cumplir. No decaer. Sigamos, porque Club Emprendo es parte de este proyecto y de este sueño que se hizo realidad, y vienen muchas sorpresas.
Mensaje para los donantes:
¿Qué les puedo decir? Gracias. Que Dios les multiplique, porque con su donación han hecho tan felices a muchas, como me hicieron a mí. Yo con mi máquina, para mí fue como el milagro que estábamos esperando. Mi máquina es mi tesoro, es el regalo del Club y yo no la dejo. Es lo más bello que he adquirido.
Gracias por seguir apoyando a otras emprendedoras. No saben la felicidad que nos dan, a veces dan ganas de llorar, porque yo nunca lo soñé y lo tuve.
Ese capital que nos dieron no solo ayuda a mi negocio. Los libros que hago ayudan a los niños, también a niños con necesidades educativas especiales, y al adulto mayor con Alzheimer o Parkinson. Unir fichas, despegar, pegar y alzar les ayuda a distraerse y a tener un libro de terapia.
No es solo para niños, es para muchas otras poblaciones.
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